Hablemos de las cosas buenas
Hay que hablar también, de las cosas buenas, recordarlas... Uno siempre se queja, siempre contamos y hablamos de todo lo malo, en nuestra vida personal, en nuestra familia, en nuestras relaciones, siempre hacemos ver que todo es tragedia y todo nos hace mal.Si hay cosas, muchas, que nos hacen mal, que llegan al límite y nuestra mente no quiere procesarlas. A veces no queda otra que convivir con esas cosas. Sobre todo cuando vivís con tu familia, es bancar todos los días, al final siempre es familia. Y la verdad que con el resto de las personas deberíamos ser igual de pacientes de cómo nos gustaría que sean pacientes con nosotros, también son personas, también tienen emociones, la mayoría del tiempo no tenemos ni idea de lo que a esa persona le está pasando por dentro, miramos solo nuestro ombligo y lo que nos beneficie a nosotros y el resto que se joda, y no debería ser así, mucho menos con las personas que amamos. Resulta difícil creer que a veces podemos lastimar sin querer, sin...