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Mostrando entradas de febrero, 2023

Hablemos de las cosas buenas

 Hay que hablar también, de las cosas buenas, recordarlas... Uno siempre se queja, siempre contamos y hablamos de todo lo malo, en nuestra vida personal, en nuestra familia, en nuestras relaciones, siempre hacemos ver que todo es tragedia y todo nos hace mal.Si hay cosas, muchas, que nos hacen mal, que llegan al límite y nuestra mente no quiere procesarlas. A veces no queda otra que convivir con esas cosas. Sobre todo cuando vivís con tu familia, es bancar todos los días, al final siempre es familia. Y la verdad que con el resto de las personas deberíamos ser igual de pacientes de cómo nos gustaría que sean pacientes con nosotros, también son personas, también tienen emociones, la mayoría del tiempo no tenemos ni idea de lo que a esa persona le está pasando por dentro, miramos solo nuestro ombligo y lo que nos beneficie a nosotros y el resto que se joda, y no debería ser así, mucho menos con las personas que amamos. Resulta difícil creer que a veces podemos lastimar sin querer, sin...

Amor, desamor

  De repente, siento cierto vacío extraño, se me han quitado las ganas de sentir, incluso de doler. La falta de sueño sigue igual. Mi mente divaga, la cabeza me pesa bastante. No se si tengo fuerzas para moverme, no tengo intención de hacerlo.  Me cuesta estar sola, se hace más fácil estar en compañía, aunque de a ratos me aturde, de a ratos no quiera ver a nadie y desee desaparecer. Surgen miles de preguntas en mi cabeza. De ninguna quiero respuesta. No quiero saber. Quiero dejar de preguntarme mil cosas. Un colectivo me lleva al otro lado de la ciudad, temprano para respirar el mismo aire, sentir el mismo calor, aunque en realidad hagan diecisiete grados. El viaje es largo, antes de salir ya sabía que me arrepentiría, que no valía la pena. Me juré que solo quería dormir y estudiar. Siempre en el fondo tengo esperanzas, pero mueren cada día un poco más. Cada vez tengo más la certeza de que no me volverás a amar. No quiero saber, si es que nunca lo hiciste, es de esas pregunta...

Batallando

 Paso a la batalla, soy nuevamente una guerrera Entre los caminos de piedra, obstáculos difíciles Luchar con ellos y conmigo Me ha convertido cada día En una mujer más fuerte No vuelvo a caer Por cualquier soldadito de plomo En mi ruta me espera Otro comienzo, otra vida Otra yo Mi mejor versión Y más feliz

Golazo

 Corré, dale corré, aguanta, respirá, metele Aflojá... Me siento en el pasto, tomo agua, miro el cielo, si hubiese una forma de dejar de pensar en vos durante todo el tiempo, el único momento en que no pienso es en el que estoy corriendo detrás de la pelota, en ese momento soy yo y la pelota, no me acuerdo de nada, de nadie.  Mis piernas duelen, respirar se dificulta, pero el corazón late. Cuando pienso en vos, mi corazón se rompe, mi pecho se acalambra y respirar es una tortura, todo mi cuerpo duele. Prefiero romperme las piernas corriendo, dejar el alma mientras juego, que asumir el dolor de no tenerte en mi vida. ¿En que momento te convertiste en todo? ¿Cómo es que dejaste de amarme cuando yo te amaba más que nunca?  Cada vez que despertaba a tu lado, sonreía, me generaba paz tenerte al lado, saber que estabas ahí, ¿en que momento me volví dependiente de tu presencia? Es lógico que hoy no pueda dormir y que cuando me duermo porque no aguanto más, me despierte sin poder...

Escorpión - Parte II

 El vidrio roto de la puerta de la entrada, el de la ventana del comedor. En cada espacio de esta casa maldita, habitó alguna vez un escorpión. Divagando de un lado a otro, mi alma rota, mi mente en cualquier parte, he perdido la razón. A veces no siento nada, a veces los sentimientos me ahogan.  Mi cuerpo tiene marcas de muchos días de dolor. Mis ojos aún estan vendados, o quizas es mi corazón el que prefiere no ver. Aquel escorpión, ha dejado un gran desastre tras su paso, hemos separado las camas, mi cuarto está lleno de bolsas y de un inmenso sentimiento de vacío, tu perchero es una sucesión de perchas sin usar desde que me fui. La casa habla por doquier de su falta de amor. Mi cuerpo es tristeza, de pies a cabeza. El escorpión, arrastró todo a su paso, nunca sostuvo la idea de lastimar tanto, el problema, es que siempre vivió alerta, caminó cada lugar preparado siempre para defenderse, estaba hecho para eso. He querido terminar con ese escorpión hace tanto tiempo, cada ag...